Salvador Molina (Telemadrid) confirma su presencia en el Data Management Spain Summit

María José Peláez, la periodista y presidenta de la Peña Periodística Primera Plana (PPPP), describe a Salvador Molina en el reciente libro publicado por la PPPP como: “Un hombre tranquilo que llegó para hablar de su presidencia en una Telemadrid en proceso de renovación, de su experiencia en prensa económica, en radio… Pero acabó hablando de generar espacios de pensamiento, de cambiar la sociedad, de igualdad y derechos de la mujer, del futuro trasmedia de la comunicación y del nuevo liderazgo del mundo, basado en la talentocracia y la felicacia, dos conceptos muy suyos que necesitan poca explicación”.

Y es que Salvador Molina, presidente del Foro ECOFIN, es miembro fundador del Comité de Expertos sobre Economía Digital creado por la Consejería de Economía de la Comunidad de Madrid en 2016; así como miembro del Consejo Asesor de la Fundación Madrid Startup House, miembro fundador de la Asociación Española de Directores de Tecnología (DirTech), director del Congreso ECOFIN centrado en las tecnologías que transforman la gestión empresarial, director del Congreso ProCom de Periodismo Digital de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, profesor de Transformación Digital en escuelas de negocio y autor de su último libro publicado: ‘Talentocracia, el Poder de la Colaboración en la Era Digital’.

¿Salvador, tienes alguna experiencia en empresas centradas en los datos y en el lanzamiento de alguna startup?

El dato construye la información, y la información facilita el conocimiento. Hace muchos años, antes incluso del nacimiento de Internet, yo dirigía el Departamento de Comunicación y el Servicio de Estudios de Grupo Interpress. Era una empresa española que se convirtió en el principal servicio por volumen de consultas e información de datos empresariales a través de las plataformas Ibertex y de Infovía, que fue el preámbulo español de Internet puesto en marcha por Telefónica en los años 90. El slogan de la empresa era muy expresivo: “El Dato que Decide”; es decir, la información mercantil aplicada a la toma de decisiones de negocios, riesgos financieros o ventas.

Luego estuve en el nacimiento de Internet como consultor externo y director de Comunicación de la principal asociación de finales del siglo XX e inicio del siglo XXI. Hablo de Asimelec, actualmente fusionada con Aetic en la actual Ametic (Cepyme-CEOE). Entonces, Internet tenía dos grandes grupos tractores de tendencia y consolidación del sector, el de las ISP y el de Ciberseguridad; pero también estaban las operadoras a través de los grupos de teleco y de telefonía móvil. Y enseguida vimos que el negocio no estaba en el soporte, sino en los contenidos. Y vimos en primera fila la burbuja de Internet comprando a precio de oro empresas de bases de datos, de gestión de contenidos, de comunidades ligadas a la fidelización con sus clientes… ¡Datos!

Ahora, colaboro como advisor o mentor con algunos proyectos startups basados en datos. Pero me gustaría resaltar sobre todos el de Bewego, una plataforma para compartir coche de camino al trabajo o a la universidad. Su secreto está en la gestión de planes de sostenibilidad e información al servicio de las entidades que aportan a sus trabajadores o estudiantes. Y en el futuro, los datos girarán para estar al servicio de los usuarios como una gran red de viajeros que generará una comunidad fiel. Bewego acaba de recibir el Premio ‘Muevete Verde’ del Ayuntamiento de Madrid y la EMT durante esta Semana de la Movilidad de finales de septiembre de 2018.

¿Cuáles son los retos más importantes de los directivos tecnológicos?

Los directivos ligados a la tecnología son los principales protagonistas del cambio social y empresarial que estamos viviendo. Pero no deben olvidar que la transformación llega desde la tecnología pero se reinventa desde la persona. Con ello quiero decir que no hay que obsesionarse por la innovación tecnológica, sino que hay que preguntarse permanentemente cómo puedo mejorar la vida de las personas, el trabajo de los empleados o el servicio a mis clientes. Desde ese enfoque humanista debe replantearse el trabajo de los Directivos de la Tecnología. Para mi es tan importante este papel, que promoví el nacimiento de la primera asociación de Directivos Tecnológicos (DirTech) hace un par de años y he escrito mucho sobre la necesidad de entender que cualquier directivo actual debe ser un directivo tecnológico. Da igual que sea el presidente, el director general o el director de RRHH; porque todos tienen que tener gafas de color tech para entender el mundo en el que nos movemos, integrar las tecnologías de modo amable y estar implicados per se en la transformación digital. Este es el mantra principal de mi último libro: ‘Talentocracia, el poder de la colaboarción en la Era Digital’. Porque lo digital es la Era (¡todo!), no sólo las profesiones ligadas a la tecnología y los datos.

Desde tu atalaya en los medios de comunicación como ex presidente de Telemadrid y como comentarista en radios, televisiones y diarios como La Razón, ¿cómo ves el avance de la Sociedad Digital?

La transformación digital es un hecho imparable porque es la sociedad la que ha cambiado. No es un tema de empresas, políticas o inventos. Es una realidad sociológica, donde ha cambiado la pirámide de prioridades, los valores sociales y los hábitos de consumo. Somos unas generaciones beta intentando asumir todo lo que nos llega; pero desde un sillón más solidario, más compartido, más ecológico, menos materialista, menos rígido. Al principio era un tema generacional, ya es un tema de masas, donde los dinosaurios que no han evolucionado tienden a extinguirse.

En tu reciente libro de Talentocracia propones un nuevo liderazgo basado en el Poder de la Colaboración en la Era Digital, ¿en qué consiste?

El gran mantra de estos primeros años del siglo XXI es el Poder de la Colaboración, como antes nunca se había visto. A nivel económico tiene muchas resultantes que es importante analizar y que están basadas en el mundo del dato, la sociedad de la información y el conocimiento, la inteligencia artificial y los smart data. Por ejemplo, ha hecho crecer muchos modelos de liderazgos organizacionales basados en estructuras colaborativas en lugar de las estructuras competitivas propias del siglo XX. Conceptos como las organizaciones que aprenden o la sociocracia son claros ejemplos de que fórmulas de colaboración hacen más eficiente, rentable y feliz a las organizaciones. También hay un resurgir de modelos anteriores como las centrales de compra, las cooperativas, etc.

Y todo esto del talento, la colaboración y la felicacia, ¿qué tiene que ver con los datos y su gestión?

Todo. Tiene que ver todo y nada. En primer lugar, las organizaciones hay que contemplarlas como organismos pluricelulares conectadas por la información, el dato, la inteligencia artificial (on line) y la inteligencia emocional (off line). Y en todo este proceso, la lubricación de los modelos lo aportan los datos, la información generada, la inteligencia que aprende. Hablamos de que hemos pasado de la Sociedad de la Información (dataminig, CRM, ERP, etc.) a la Sociedad del Conocimiento (smart data, inteligencia artificial, IOT, machine learning, etc.). Y en esta sociedad nueva, la gestión de la información es estratégica y vital. La necesitamos en la relación con los clientes y en la gestión de las personas de nuestra organización. No existiría una sociedad nueva en el siglo XXI si no hubiera unas bases de datos que la sustentaran en los cimientos sociales, empresariales y relacionales.

¿Qué cree que le falta por aprender a los jefes de Digital, Tecnología o Innovación de las grandes empresas?

Desde el punto de vista de la tecnología, seguramente nada; aunque siempre habrá alguien insatisfecho que apunte al BIM o al Blockchain. Pero desde el punto de vista genérico, creo que a todos nos falta una visión de conjunto y de perspectiva a largo plazo. Tenemos que mirar el día a día con mirada de señor de 70 años, con visión de legado, a la par que con ojos inquietos que miren 360 grados. Si hacemos esto, trascenderemos nuestro trabajo para darnos cuenta que no es un trabajo, sino que es una misión, un propósito vital para mejorar la vida de millones de personas, de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos. Con esa visión trascendente encontraremos más comprensión en el trato con las personas de nuestro equipo y de otros equipos, apostaremos por co-petir en lugar de com-petir, por colaborar.

Se habla mucho de Blockchain ultimamente…

Se creó el consorcio Alastria para desarrollar el Blockchain español… y allí se apuntaron todas las tecnológicas, todos los abogados, todo el Ibex35, etc., etc. ¡Nadie quiere quedarse fuera de una tecnología que dicen que será el nuevo Internet o el nuevo Smartphone de la revolución tecnológica!

Y más modestamente, Foro ECOFIN y la tecnológica Entelgy se han asociado para crear un Espacio de Co.Creación que quiere ser motor de competitividad colaborativa para las medianas empresas españolas. Cada tres meses crean equipos de ideación de empresas del mismo sector para sintetizar los retos comunes de los cuáles finalmente se selecciona uno para darle una solución tecnológica basado en un consorcio ad hoc liderado por la metodología Sinapsis de Entelgy. En fin, ayudar a la competitividad desde el Poder de la Colaboración.

¿Que quieres aportar dentro del Data Management Spain Summit?

Quiero provocar reflexiones sobre como tiene que cambiar la cultura de las empresas para evolucionar a un modelo donde los datos son los protagonistas y lo que realmente generan conocimiento. 

Has apoyado este foro desde el principio… ¿ Porque?

Porque no existe nada parecido en nuestro país. Nunca se había abordado el data management en toda su complejidad. Además sentarse con tantos expertos y rodearse de cabezas pensantes solo puede ser bueno. Dejar el liderazgo del evento en mano de los asistentes metiendole en el mismo plano de los ponentes es un acierto. 

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Nada más os espero en Gandia el 18 de Octubre.